Reflexiones sobre las rosas de un sanador

 

Durante la formación como sanadores con rosas uno se familiariza con algunas reflexiones como: las rosas te escogen; si te espinas, revisa si estás haciendo lo adecuado; si una rosa se cae o se mueve, déjala, seguro necesita estar ahí. Las rosas saben y te guían. Y verdaderamente tanto sanadores como consultantes hemos tenido encuentros anteriores con estas flores y las hemos visto actuar de manera sabia, cautelosa y amorosa.

Para el método Maza, las rosas representan la herramienta fundamental de su práctica, conforme uno se adentra en su formación y en su proceso sanador, se familiariza no solo con su belleza sino con sus precios, lugares de venta, colores, aromas y sobre todo con sus propiedades energéticas. Aprendemos a usarlas y respetarlas como depósitos de emociones, en infusiones, como relajantes, como potenciadoras y suavizadoras de medicamentos, las usamos en agua, en espacios físicos e incluso como acompañantes. En el caso de la sanación, las rosas inician su actividad desde el momento en que se eligen y se compran, asi, aunque se haya solicitado un color, la intensidad del mismo y los posibles impulsos o coincidencias por llevar otro forman parte de la elección del consultante y seguramente tendrán relación con los temas a trabajar; durante la sanación, las rosas se impregnan de la intención del consultante, se vinculan con la divinidad y son colocadas para sanar el cuerpo físico y energético de las personas; en una etapa posterior, se colocan cerca del lugar donde se duerme para que sigan trabajando; y por último, deben ser depositadas en la tierra para que se cumpla su ciclo de vida. El camino del conocimiento de las rosas es inacabable, siempre habrá nueva información que integrar, es un camino en el que el sanador inicia su utilización de manera aparentemente agitada y frenética, pero con el tiempo se entiende el poder y la paz de su fuerza energética, es un camino en el que el consultante, por su necesidad, quisiera usarlas desmedidamente, pero con el tiempo se le toma sentido a las palabras del creador de la técnica, Más no es mejor... Confía...

 

“Gracias te damos Amada Madre, por permitirnos estar en gozo a tu servicio.”